Fontaneros, cerrajeros, electricistas: el trabajo es de quien contesta
Está en un tejado, debajo de un fregadero o en la furgoneta. Mientras tanto, tres personas buscan a alguien disponible.
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Lo que gana con ello
Los avisos se recogen, se ordenan y se anotan con la dirección: usted devuelve la llamada cuando baja.
En urgencias, el trabajo es del primero que contesta
Una fuga, una puerta cerrada de golpe, una caldera averiada: nadie deja mensaje y nadie espera. Quien llama baja por la lista de resultados hasta que alguien descuelga. Puede ser el mejor de su ciudad: si tenía las manos ocupadas, interviene el siguiente.
Separa la urgencia del presupuesto
No todos los avisos son iguales. El agente hace sus preguntas: de qué se trata, dónde, desde cuándo, si sigue perdiendo agua. Distingue lo que hay que atender en una hora de lo que puede esperar al jueves, y le avisa enseguida de lo primero.
La dirección, el hueco, y usted llama cuando quiere
Recibe el aviso por escrito: nombre, número, dirección exacta, problema, hueco propuesto. Se acabó el número garabateado en un albarán y la dirección que hay que volver a pedir. Devuelve la llamada entre dos trabajos sabiendo ya lo que le espera.
Preguntas frecuentes
- ¿Puede dar un precio?
- Solo los que usted le dé: una tarifa de desplazamiento, una horquilla para un trabajo habitual. El resto lo deriva a presupuesto, en lugar de comprometerle con una cifra que usted no ha dicho.
- ¿Y de noche, para las urgencias?
- Atiende en el horario que usted decida, noches incluidas. Puede pedirle que solo le avise de las urgencias reales y que anote lo demás para la mañana siguiente.
Temas tratados
- atención de llamadas para autónomos
- gestión de avisos urgentes
- secretaría para fontaneros
- recoger llamadas de urgencia